viernes, 22 de enero de 2016

Divina Errata (Donnie Darko)

A Dios se le escapó un soplo infinitesimal de su poder: la Omnipotencia.
Esta, si bien podía ir a cualquier parte –una roca del Egipto
prehistórico, el ojo izquierdo de Saramago o la primera letra de la
Poética–, eligió, Quién sabe Por Qué, la mente de un hombre
contemporáneo.
Este, por estar dormido al tiempo de obrarse tan divina errata, ni lo
notó. Poco después, al oír en sueños la alarma del reloj, pensó que no
quería despertar. Y jamás lo hizo: cumpliendo su mandato, el Universo
entero desapareció.
Dios, ilimitado y sempiterno, no se percató de un suceso tan trivial.

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