¿Mujer? ¿Ciudad? Mahila. Destaca por sus ríos cobrizos. Dos enormes puentes verdes canalizan el ir y venir de sus habitantes hacia los extremos distales de la misma. Una antorcha roja, palpita a diario en la Plaza Central, desde donde irradia vida a cada rincón de la misma. La palidez de sus anchas y serpenteantes avenidas, recuerdan las caderas de una delicada dama, trazadas a plumilla. Llueve sin cesar en Mahila. Una joven de verdes pupilas, sentada a la orilla del río, descubre sorprendida cómo sus lágrimas dan origen a la urbe. Ítalo Calvino, olvidó incluirla entre sus Ciudades Invisibles.
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