Hace tiempo que te fuiste, pero por fin me he dado cuenta de todo. Me ha costado entenderlo, que lo hiciste cuando ella ya no estaba. Mi abuela me hablaba de ti, que si no me comportaba, vendrías a buscarme.
Mientras tanto, tú aparecías cada vez que papá bebía o mamá lloraba. Ahora, solo quiero que el mundos sepa que no eras un hombre malo, simplemente vivías en constante tristeza. Entre tanto dolor y desilusión, pasaste a ser algo bueno.
Que las abuelas se enteren, el hombre del saco no se lleva niños consigo sino algo mucho peor, su inocencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.