viernes, 22 de enero de 2016

Babel (Jan)

Hace mucho, mucho tiempo atrás, los hombres, hartos su condición terrenal y celosos del lugar privilegiado que ocupaba Dios en los cielos, decidieron construir una torre tan alta que les permitiera llegar a las nubes. Entusiasmados, se volcaron a tan sublime empresa trabajando con esfuerzo día y noche.

Dios, asustado por las intenciones de su propia creación, decidió castigarles sembrando entre ellos la confusión en sus lenguas. Los hombres, incapaces de entenderse abandonaron la construcción. Sin embargo, fieles a su naturaleza rebelde, no dejaron de buscar la manera de poder comunicarse. Dicen que así los hombres inventaron la música, un lenguaje universal que cualquiera puede comprender.

Y esta vez Dios, maravillado de su propia creación, los dejó hacer. 

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