viernes, 22 de enero de 2016

Y de repente...La espiral (Medel)

Y entonces, todo se desarrolló como debió haber sido desde el principio, ya que ni el más mínimo cambio habría alterado aquel acto. Yo estaba confuso.

Todo se presentó tal y como era: puro, infinito, desnudo y mágico. Cada simple acción estaba destinada a ser eso precisamente, que aunque no tenga importancia concluyente en el momento realizada, definirá un futuro condicionado por ella.

Aquel acto aleatorio, superfluo y sin el más mínimo conocimiento, es el desencadenante de un conjunto de trazaduras de realidad, que de por sí aleatoria, viene escrita de antes...Y que así, hizo aparecer por arte de magia, aquella chica frente a mí...


 
 

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