ADORADA
Si alguien quería comer, ella debería hacer el exquisito plato; si había dinero para un capricho, primero los de él; si había que decidir la ropa de los niños, para ella la decisión; si se necesitaba una camisa planchada, lo haría ella; si un niño se despertaba con fiebre, ella se levantaría, él seguiría durmiendo; si alguien podía tomar una cerveza a medio día, sería él; si él estaba trabajando, nadie lo podía interrumpir; si ella quería leer, ¿qué haces con ese libro?; si ella opinaba, "tú no sabes de lo que estás hablando".
Pero, ¿de qué te quejas si eres una mujer con trabajo, adorada por su familia y felizmente casada con un hombre ocupadísimo… que no pega?
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