Oriente
La inspectora Martínez, especialista en células durmientes, tomó la decisión en un hotel de Rabat, al finalizar una reunión de alto nivel que la había dejado vacía. Para ella, la auténtica vida era la atmósfera densa y fragante del Magreb, una quimera formada entre libros y alimentada por los olores y sabores orientales de la medina.
– Las condecoraciones no tienen aroma: he solicitado la excedencia voluntaria –espetó al comisario tras desarticular un grupo radicalizado.
El avión comenzó su descenso. –En treinta minutos aterrizaremos en Marrakech –anunció el piloto. En la bodega se estibaban volúmenes de Mahfouz, Goytisolo, Darwish y Qabbani.
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