martes, 11 de septiembre de 2018

los caminantes (el peripatético)

Los caminantes desfilaban en una procesión infinita, errantes por el mundo, surcaban altas planicies,  cerros, bosques, ríos, puentes y urbes. A penas una mitad de siglo han cumplido de su condena, recorriendo los confines de las naciones, vislumbrando la plenitud de la obra del Altísimo.  Nadie entraña conmiseración por ellos, a pesar, de percibir su única motivación.

          —Que nadie sosiegue su marcha, que nadie tome su lugar.

           Y es así, la maldición del caminante, si dejase de marchar, morirá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.