martes, 11 de septiembre de 2018

Milagro(Marco)

Gutiérrez fue testigo de un horrible milagro. En uno de sus numerosos viajes por el país sudamericano, él, su mejor amigo Paco Pacheco y, el guía que los acompañaba, atravesaban la densa jungla del Amazonas. Paco, despreocupado e inmerso en el paisaje que le rodeaba, no se percató del corte que le había regalado una planta venenosa. El guía, que enseguida vio el suceso, le instó a que se lavara la herida lo antes posible. Y, en el rio más cercano, al meter el dedo en el agua, Paco gritaba de puro asombro. "¡Ya no hay corte!"    

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.