martes, 17 de marzo de 2020

Alud (por Limbo)

Felícitas tropezó. En el lugar donde cayó al suelo encontró una fosa clandestina y ahí los huesos de su hijo. La S de su nombre se derrumbó primero. El resto de sus letras la siguió en picada. Los renglones, las líneas, la tinta desaparecieron. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.