Cometen un error los meteorólogos cuando afirman que la agitación de las ramas de los árboles y el rasguño de las hojas secas sobre el suelo son señales inequívocas de un cambio de clima. Eso es, sencilla y llanamente, un indicador de la presencia de espíritus. Muchos, y además, inquietos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.