Afuera de la oficina, una fila de obreros esperando a que les paguen meses enteros de trabajo ¿Sabés la vergüenza que sentí? Tenía el fajo de plata así de grueso en la cartera. Pensé:
¿Si les doy toda esta guita a estos tipos? Pero no. Fui y pagué todo. Cuando vuelvo, mi jefe me dice que su señora estaba enojadísima porque el hotel que yo había reservado no era el que le gustaba ¿Vos entendés lo que me estaba diciendo, todo abrigado porque el aire estaba al mango mientras afuera con cuarenta grados los tipos esperando a que les paguen?
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