¿Qué piensa una persona cuando descubre que tras una lesión de espalda hay una grave agresión?
¿Qué siente cuando un doctor ya retirado le dice que aquello no fue un accidente?
¿Qué sucede si el supuesto agresor se ha encontrado siempre muy cerca y tu lo has admirado durante toda tu vida?
¿Qué haces cuando descubres que tu hermano mayor te tiró por una escalera de treinta peldaños y un día, inconsciente, te lo confiesa?
Muchas veces, minimizamos los recuerdos dolorosos hasta que desaparecen y nos liberan del sufrimiento. En esta historia, fue así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.