jueves, 11 de febrero de 2021

Sino burlado (Eurídice)

Cojo tu mano y salimos corriendo. Sin despedidas o explicaciones. Partimos, casi como en aquella canción: con un te quiero para el otro y un adiós para el resto. Porque a mitad de la vida descubrimos que aún no habíamos empezado a vivirla.  

  • ¿Dónde has estado todo este tiempo? – me preguntaste hace exactamente nueve horas.  
  • Buscándote – respondí y salvé la corta distancia que nos separaba.  

Ahora, mientras nos alejamos de todo galopando sobre los adoquines de la vieja ciudad, no escapamos a ningún lugar; tan sólo vamos al encuentro del futuro que el pasado nos había negado. 


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