Título: Tinta viva
El anciano escritor derramó por accidente el tintero sobre su cuaderno manuscrito. En lugar de arruinar el papel, la mancha oscura comenzó a moverse con delicadeza, cobrando vida propia sobre la superficie blanca. Los borrones se transformaron en pequeñas hormigas de versos que marcharon ordenadas hacia el borde de la mesa de madera. Saltaron al suelo, treparon por las paredes del estudio y escaparon libres por la ventana abierta hacia la noche estrellada. Desde ese mismo día, los habitantes del pueblo aseguran que los poemas vuelan bajo los viejos faroles, buscando ojos hambrientos que quieran leer historias antes de dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.