No te vayas, fue lo primero que dijo Junior cuando vio a Marcela lista para marcharse. – ¿Para qué quieres que me quede? Nos hemos vuelto nocivos el uno para el otro – Atrás quedaron las horas intensas de pláticas, las amanecidas en el hospital; las noches de jazz, las tardes de estudio; los momentos juntos cocinando, aseando la casa. Los últimos tres años habían sido los peores de los doce años que habían vivido juntos; Marcela era consciente del enorme esfuerzo realizado por ella para salir a flote y aunque le dolía tremendamente abandonar su hogar, sabía que era lo mejor para ambos. –Nos volveremos a encontrar… en esta vida u otra – Dijo antes de cerrar la puerta.
viernes, 22 de enero de 2016
Despedida (Peche)
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