viernes, 22 de enero de 2016

La eternidad es una quimera (El-Albatros)

En la habitación, tendido en su camilla, Ulises cuenta los segundos que le llegan como ecos desde el reloj de la recepción: "cloc", -veintiocho... 

Parpadea y descubre que sigue vivo.

Le dijeron que algo se lo come por dentro lentamente, en silencio, sin dolor. 

Desde entonces ensaya la muerte cortando la respiración.

<<Duerme tranquilo>>, dice una enfermera, mientras él avanza un segundo más: "cloc", -veintinueve...

No escucha el número treinta. Veintinueve fueron suficientes, y lo comprende cuando escucha el eco de los segundos transformarse en lamentos desesperados, y entiende tarde que el río canta porque muere, que la vida es bella porque se acaba y que el mar ruge y que el tiempo llora porque la eternidad es una quimera. 

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