LA FELICIDAD
Carola era la mujer más feliz del mundo. Julián, su nuevo novio, la tenía obnubilada; era cariñoso, atento e insultantemente guapo. La envidia de todas sus amigas, aunque se veían menos de lo que ella quería, él trabajaba de policía nocturno. La noche esconde innumerables peligros -le relató Julián mientras le mostraba los arañazos en sus piernas y brazos-. ¡Qué valiente! -pensó ella-, ¡nuestro amor durará para siempre!
Pero la felicidad le duró a Carola lo mismo que tardaron decenas de descontroladas mujeres, en arrancarle la ropa al policía stripper en la despedida de soltera de una de sus amigas.
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