LA JUSTICIA
El juez interroga al criminal: "¿Por qué estrangulaste a la anciana?".
"Verá, yo caminaba por una calle de noche, cuando vi que una vieja golpeaba brutalmente a un gato negro y moribundo; lo pisaba en las cosillas y le pegaba en la cabeza con su bastón. De inmediato me acerqué a ella y le grité: "¡Ya déjelo en paz!". "No creas que es un gato", me miró pisándolo "es una bruja, y las brujas merecen la muerte". Por eso la maté, señor juez.
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