martes, 28 de julio de 2026

Allí donde solíamos estar (Caronte)

 

ALLÍ DONDE SOLÍAMOS ESTAR

Cada tarde vuelvo a la misma esquina y busco el rincón donde Andrea llegaba siempre tarde. Cierro los ojos, me llega el olor a jazmín y escucho el tintineo de las cucharillas.

—Vamos, arriba.

Abro los ojos. La luz fluorescente me hiere. El vigilante del banco señala la salida del cajero.

—Aquí no puede dormir.

Recojo mi manta. El café ya no está. La brisa de julio trae el jazmín. Por un instante, Andrea vuelve a llegar tarde.

 

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