lunes, 20 de julio de 2026

Inodepania (Jonás Marengo)

— ¡Mamá! ¿En Poznań teníais inodepania?

La pequeña levanta la pata, brazos en alto, al son de la musiquilla que sale del televisor. Su madre aparta la vista del portátil y se fija en los dos equipos en fila en la pantalla. Algunos jugadores se llevan la mano al pecho.

— ¡Ah! Him-no de Es-pa-ña —se ríe y se retira las gafas—. Cariño, cada país tiene el suyo y son todos diferentes.

— ¿Y cómo se baila?

— Los himnos no son para bailar, cielo.

La niña, ceño fruncido, madura la pregunta:

— Pero si no se bailan, ¿para qué son?

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